Tal como venimos visibilizando el reclamo social ante la instalación de plataformas petroleras off shore en la costa sur de la provincia de Buenos Aires, estuvimos en la ciudad de Mar del Plata durante el mes de febrero. Y en diálogo con Virginia Bolten la compañera Fernanda Génova, integrante de la Asamblea Por un Mar Libre de petroleras nos comparte su análisis como habitante residente de la ciudad pero también como activista en esta causa.

A partir de la Resolución 436/2021 firmada por el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible que autorizó a la empresa noruega Equinor a realizar exploraciones sísmicas en las costas del sur de la provincia de Buenos Aires. ¿Cómo han sido estos meses de movilizaciones desde tu perspectiva tanto política como social? Y cómo surge la Asamblea?

F.G: La asamblea Por un Mar Libre de Petroleras arrancó su actividad en el mes de junio de 2021. En una primera acción de difusión y volanteada que hicimos en la rambla, donde se convocó a la comunidad y luego pudimos hacer una asamblea más grande. A partir de ahí se fue definiendo como continuar. Y si bien en esa primera instancia no se acercaron muchas organizaciones sociales y políticas, sí había cierta participación y se logró que se aglutinara cierta cantidad de gente que venía escuchando sobre el tema.

A partir de allí se fueron haciendo más volanteadas, sobre todo por el desconocimiento que había sobre el tema, convocamos para una audiencia pública virtual que comenzaba el 1º de Julio. La actividad no solo estuvo compuesta por vecines autoconvocades sino también por compañeras y compañeros de otras organizaciones sociales y políticas.

La movilización se mantuvo en estos meses con algunos altibajos y con asamblea permanente, pero donde cobró mayor fuerza y masividad fue ahora con la resolución del ministerio. La comunidad venía escuchando lo que nosotres veníamos denunciando pero sin tener una participación tan activa.  Es decir, sabiendo que ya habíamos opinado sobre el tema y veníamos manifestando nuestra postura, y sin embargo el gobierno no nos escuchó. Eso provocó un aumento de esa participación.

A pesar de la escasa difusión sobre el proyecto de exploración sísmica en el mar argentino, el Gobierno llamó a una audiencia pública para pronunciarse frente a la actividad. ¿Cómo fue esa audiencia? ¿Qué opinión te merece como asambleísta?

F.G: Esa audiencia pública fue un amague de consulta porque en realidad fue en forma virtual y con poca gente, convocada 15 días antes con una información difícil de compartir y entender. Por lo que fue un hecho totalmente antidemocrático donde el Estado reafirmó su vocación de entregar los bienes comunes y avanzó con esto. Sentimos que hubo así una repercusión importante a nivel social, fue un cimbronazo para la ciudad, para todas las comunidades costeras, y para todo el activismo ambiental. Así como ocurrió en Chubut también repercutió en cómo las comunidades podemos alcanzar cierto impacto. El Atlanticazo fue realmente un momento importante donde se acercaron más sectores de todo el país, hubo un marco de solidaridad muy grande. La campaña Mira también abrazó la causa, y organizaciones de otros países se sumaron el 4 de febrero en el Oceanazo. Eso se dio a partir de esa sensación de que vienen por todo, porque ya ni siquiera el mar es algo que van a respetar.

Posterior a la movilización del 1º de enero, dada su masividad, el gobierno lo que hizo fue atacarnos duramente, ningunear nuestros argumentos, ningunear nuestra lucha, tratarnos de “ambientalistas bobos”, de que estamos en contra del “desarrollo del país”, y que no “entendemos” que se necesitan recursos para salir de la emergencia económica. Todos argumentos falaces y que son ataques de un Gobierno que no puede sostener su política de entrega contando con apoyo popular. Porque quedó muy nítido que no hay licencia social para eso.

¿Cómo son los vínculos con otros  movimientos en diferentes territorios?

F.G: Venimos en un proceso de coordinación con otras luchas ambientales, de compañeros que están en otros territorios y que levantan nuestro reclamo, y a su vez nosotres replicamos lo que sucede en esos espacios. La decisión de tomar el 4 de marzo de cada mes como día de lucha tiene que ver con intentar vincular los procesos que se dan contra el extractivismo. Porque desde Chubut ya había una fecha que se venía sosteniendo para la movilización, y nos pareció bien sumar a lo que ya existía, para no solo construir organizaciones entre las comunidades costeras, sino también aunar esfuerzos en la lucha con todos los territorios y pensar en un posible encuentro en algún momento.

Incluso no solamente en nuestro país. El mes pasado viajamos con Víctor Quilaqueo de Observatorio Petrolero Sur y con un compañero que vino de Amigos de la tierra  Holanda, quienes vienen acompañando comunidades de África contra la instalación de petroleras. Eso fue muy bueno porque son los primeros pasos que estamos dando para conectarnos como comunidades costeras y fortalecer ese espacio de coordinación. La idea es lograr un encuentro presencial a futuro.

Siendo Mar del Plata una destacada y popular ciudad turística. ¿Cuál es la respuesta de lxs turistas? ¿Sentís que hubo acompañamiento y toma de conciencia por parte de ellxs?

F.G: Sí, desde el inicio comenzó a haber gente acompañando la causa, y no solo acá en la ciudad de Mar del Plata sino también en otras ciudades costeras. La recepción de las y los turistas es impresionante. Por allí si no se suman a la marcha acompañan igualmente con aplausos, bocinas cuando pasamos. Ha sido muy grande la participación en el reclamo de quienes han visitado estas ciudades.

¿Hay sectores partidarios divergentes que apoyan la exploración?

F.G: Sí. Obviamente el sector afín al Gobierno que lamentablemente no se da el lugar para plantarse desde una posición crítica a la política que lleva adelante este proyecto y que es por supuesto una continuidad de la política de entrega que viene de hace muchos años.  Viene del Macrismo pero también del Kirchnerismo anteriormente. Estos procesos no se dan de un día para otro, entonces lo que denunciamos es que hay una política de entrega que continúa Gobierno tras Gobierno y que este actual la toma en sus manos y la pone como bandera, planteando que a través de esto se va a conseguir sacar el país adelante, que se van a conseguir divisas, se van a generar fuentes de trabajo etc. Pero me parece que la discusión es falsa y que eso no va a suceder, sabiendo que hay territorios impactados por el extractivismo. En donde llegaron con la misma promesa y que no solamente no sucedió, sino que dejaron el territorio totalmente devastado.

Lamentablemente estas organizaciones que son parte del gobierno (Frente de Todos) nos atacan con un discurso muy violento diciendo que hacemos el juego a la derecha, y en verdad sabemos que toda la derecha apoya estos proyectos extractivos. Entonces…

Sectores del sindicalismo también están apoyando la exploración diciendo que es necesaria porque Mar del Plata “va a salir adelante gracias a la instalación de las plataformas petroleras”.

Foto: Asamblea Plaza España

En el año 2017 La Comisión de Límites de la plataforma continental marina de Naciones Unidas creado por la Convención sobre Derecho del Mar aprobó el reclamo presentado por Argentina, convalidando así la anexión de más de 1,7 millones de kilómetros cuadrados a la plataforma continental nacional. ¿Crees que es una trampa de la ONU la extensión de la plataforma para la exploración off shore?

F.G: Lo que entendemos es que hubo un proceso de reclamo sobre la soberanía de la plataforma continental marina, y que eso tiene que ver justamente con ir armando todo el espacio necesario para luego hacer exploración y explotación de lo que llaman recursos naturales, en este caso hidrocarburo. Esa extensión obviamente tiene que ver con poder instalar en esas áreas estos proyectos de explotación petrolera. No es casual que la ONU  resolvió otorgar esa extensión a la Argentina en el año 2016, y en el año 2018 ya se estaba analizando la exploración.

Por ejemplo en el Caribe cuando hay disputas territoriales, automáticamente se resuelve eso y automáticamente hay un proceso de licitación o de otorgamiento de área.

Los medios hegemónicos hicieron campaña para la exploración offshore. ¿Por qué crees que sucede esto?

F.G: Porque son parte del sistema. Los medios por un lado silenciaron durante mucho tiempo estos proyectos generando desinformación en la comunidad, y eso lo que trae como consecuencia es que al no estar enterades no tenemos poder para resolver, decidir, opinar. Y cuando la población pudo enterarse, opinar e informarse -por decisión propia-, nos atacaron haciendo campaña en contra nuestro; y por otro, hablan a favor de la explotación petrolera. Aunque no siempre de manera directa por supuesto, pero sí lo que hacen es levantar opiniones de algunos personajes locales y nacionales que están hablando a favor de este proyecto extractivista.

El intendente de la ciudad de Mar del Plata Guillermo Montenegro se mantuvo en un principio, en silencio, neutral. Pero luego cambió radicalmente en oposición al proyecto de exploración. ¿Cuál es su postura? ¿A qué se debe ese cambio?

F.G: Lo que sucedió con el intendente es llamativo, él es de Cambiemos, es decir es parte de esa fuerza que entregó las áreas marítimas a las corporaciones petroleras, es parte de esos acuerdos que se hicieron en ese momento. Y cuando nosotres en el mes de julio presentamos la nota al concejo deliberante y al Intendente mismo, ninguno de ellos tuvo la delicadeza de convocarnos una reunión o contestarnos. Pero posterior a las marchas masivas y manifestaciones populares el Intendente (Montenegro) sale a anunciar que no está de acuerdo. Que él en realidad lo que quiere es “tener la certeza de que no va a haber impactos en nuestra ciudad”. Es decir, no dice que está en contra del proyecto petrolero, lo que dice es “bueno, veamos cuáles son los impactos, investiguemos un poco más”. Y por eso el amparo que se presentó es tal vez el más tibio de los 4 que se presentaron en relación a lo que se plantea. Pero bueno como entraron dentro de ese paquete, se tratan de la misma forma. Y todo esto tiene que ver con una actitud oportunista de no quedar “pegado“con la situación. Porque también se juegan las cuestiones electorales, es decir, puede correr riesgo su candidatura y su continuidad como intendente de la ciudad. Entonces se desmarca políticamente de esa decisión y lo deja a manos de la justicia.

Haber logrado la medida cautelar que pone freno a la búsqueda y exploración en el mar es un paso importante.

F.G: Las acciones judiciales nosotres las entendemos como parte de toda la lucha. No hay acción judicial que resuelva por sí sola. Si se hace, es en el marco del proceso de lucha que venimos sosteniendo. Obviamente celebramos cuando el Juez del Juzgado nº 2 dictaminó la medida cautelar, pero entendiendo también que no era el fin. Esto va a llevar un tiempo. Es por eso que seguimos organizándonos, informando a la comunidad y movilizándonos para reclamar al Estado Nacional que anule la resolución del Ministerio de Ambiente. Y que también se anulen todas las adjudicaciones sobre las áreas marítimas. Porque hay otras áreas que están adjudicadas a otras empresas  (no es solamente Equinor) y que también son parte del problema. Porque ponen en riesgo al ecosistema marino y a las comunidades costeras. La lucha es a fondo porque no queremos que se instalen plataformas ni acá, ni en la costa bonaerense, ni en ningún lugar. El mar no es una zona de sacrificio.

¿Cómo sigue todo ahora? ¿Cómo seguirán las campañas en contra de las petroleras hasta lograr finalmente la anulación definitiva de la Resolución 436/21?

F.G: Las manifestaciones siguen, todos los 4 de cada mes. Un poco como el lema utilizado en la lucha contra los agrotóxicos todos los 25 hasta que se vaya Monsanto es en este caso todos los 4 hasta que se vayan las petroleras. Y seguiremos convocando a la comunidad con distintos eventos, distintas actividades culturales, porque necesitamos que toda la población pueda expresarse desde distintos espacios artísticos, ya que esta lucha tiene diversas aristas y nosotres las tomamos todas.

Este es un nuevo Atlanticazo que se va a replicar en distintas ciudades costeras y seguramente en otros lugares del territorio. Y también el próximo 22 de marzo vamos a participar de una acción mundial por el agua que nos unifica con otros territorios en lucha. Por lo que estamos preparades para esta pelea larga. Y convencides que no hay otra alternativa.